Una disfunción eréctil puede ser el resultado de afecciones y enfermedades, medicación o estilo de vida. En primer lugar, es un problema físico. A menudo, factores psíquicos como el estrés y el miedo ayudan a mantener o empeorar los problemas eréctiles. Comprar viagra sin receta en barcelona saber cuál es el medicamento ideal para usted depende de diferentes factores. La dysfonction érectile stimulé le risque d'hospitalisation d'autant plus lorsque les hommes avaient des antécédents de maladie cardiovasculaire. Où commander kamagra sans ordonnance vous avez trouvé une pharmacie en ligne ici kamagra. Parfois, une combinaison de problèmes physiques et psychologiques provoque la dysfonction érectile. Par exemple, une condition physique mineure qui ralentit votre réponse sexuelle peut causer de l'anxiété à propos de maintenir une érection. L'angoisse qui en résulte peut entraîner ou aggraver la dysfonction érectile.

Por: Héctor Amavizca

Ciudad de México, 10 de junio de 2014.- Cuando se estrenó en el 2001 la película de Steven Spielberg, Inteligencia Artificial, muchos quedaron conmovidos con el personaje interpretado por Haley Joel Osment, un niño robot diseñado para mostrar amor para sus poseedores humanos.

La trama dramática que envuelve a esta cinta no fulmina el tema central de esta historia. Podemos ver como los robots, en un principio diseñados y controlados por los humanos, van evolucionando hasta llegar a tomar sus propias decisiones, tener sentimientos y emular el comportamiento humano. Ya anteriormente otros cineastas, escritores y visionarios habían vaticinado el futuro de las máquinas, su evolución y la probable situación de los humanos para ese entonces.

Hoy, en el 2014, Eugene Goostman es el nombre del robot que logró engañar a 33% de los jueces en la prueba de turing, en un evento convocado por la Royal Society, en la universidad de Reading, en Inglaterra haciéndoles pensar que en realidad se trataba de un muchacho ucraniano de 13 años.

El test o la prueba de Turing fue creada por el matemático Alan Turing, consiste en que una máquina ha de hacerse pasar por humano en una conversación con un hombre a través de una comunicación de texto estilo chat. Al sujeto no se le avisa si esta hablando con una máquina o una persona. Si el sujeto es incapaz de determinar si la otra parte de la comunicación es humana o máquina, entonces se considera que la máquina ha alcanzado un determinado nivel de madurez: es inteligente.

Ahora “Eugene Goostman”, una súpercomputadora totalmente programada para parecer un actual adolescente de 13 años, se convirtió finalmente en la máquina que aprobó el test.

“Estamos orgullosos de declarar que el test de Alan Turing ha sido superado por primera vez“, destacó el profesor Kevin Warwick, de la Universidad de Reading.